La llegada del invierno está agravando la situación que han de afrontar los refugiados de Palestina por la escasez de los suministros y por las secuelas que ha dejado sobre el territorio Palestino ocupado la operación “Plomo Fundido”, que tuvo lugar hace un año.
La llegada de las lluvias y el frío ha empeorado las condiciones de vida de las familias cuyos hogares fueron dañados o destruidos por la ofensiva militar. Según datos de Naciones Unidas el número de familias que están sufriendo esta situación supera las 60.000 lo que supone que unas 325.000 personas tienen problemas para resguardarse de las inclemencias del tiempo.
La situación más urgente es el realojo de las 162 familias que viven en tiendas de campaña al lado de sus hogares destruidos. Además, la prohibición israelí de importar cristales, entre otros materiales, ha empeorado la situación al no poder reparse las ventanas de las casas y de las escuelas que fueron destruidas por el efecto de las bombas y por cuyos huecos entran el frío y el agua.
A todo esto se une la falta de energía para calentar los hogares palestinos: la escasez de cristal, asimismo, está impidiendo la construcción de paneles solares que puedan generar la energía necesaria para intentar paliarían los efectos que provocan los cortes de gas tan necesario para calentar los hogares como para permitir la elaboración de las los alimentos proporcionados por los organismos internacionales, entre ellos UNRWA. Además, los cortes en el fluido eléctrico preocupan a los responsables de UNRWA puesto que tienen un impacto sobre el suministro de agua y afectan directamente al funcionamiento de los servicios de saneamiento, a la educación (no tienen ni luz ni energía para calentarse) y a la sanidad (la escasez de energía complica la situación en hospitales y centros de salud).
Por todo ello, UNRWA ha puesto en marcha su plan de actuación para el invierno que consiste en la construcción de refugios provisionales para aquellos desplazados que aún viven en tiendas de campaña, así como el reparto y colocación de lonas y plásticos para tapar los techos y ventanas de los hogares de aquellos refugiados que lo necesitan.
A su vez, UNRWA continúa ayudando económicamente a las familias que han visto sus casas afectadas o destruidas por los ataques militares. Por su parte, otras agencias de las Naciones Unidas y varias ONGs han desarrollado planes de actuación, a menor escala, para hacer frente a las necesidades de la población más vulnerable. Todas estas ayudas dependen de los fondos que UNRWA, pueda recaudar para ayudar a la población refugiada de Palestina en la reconstrucción de hogares y otras instalaciones, como son las 221 escuelas que dependen de UNRWA, que han sido destrozadas por los ataques.
La conferencia de donantes para la reconstrucción tras la ofensiva “Plomo Fundido” que tuvo lugar el pasado mes de marzo comprometió casi 4,5 millones de dólares para ayudar a paliar los efectos provocados por la operación militar. Sin embargo, esas ayudas no han podido materializarse durante todo este tiempo por el bloqueo comercial y energético que mantiene Israel sobre la franja de Gaza y Cisjordania y que han llevado a esta situación: un año después las infraestructuras más básicas siguen aún destruidas.
El Globo Azul ha dado su último vuelo después de
una campaña de dos meses que ha conmemorado en Cisjordania el 60 aniversario de
la UNRWA con los jóvenes residentes en los campos de refugiados.
Durante estos dos
meses, el Globo Azul Ambulante ha sobrevolado Cisjordania rodeado de música,
exposiciones, juegos, pósters, bebidas, voluntarios, buenos propósitos y, por
supuesto, cientos de globos azules. A pesar de la lluvia, los jóvenes residentes
en Ar Ramadin dieron una entusiasta despedida al Globo Azul, especialmente
decorado en su último viaje.
El show comenzó con una animada representación del
actor palestino para niños Omar Jamal, cuyas canciones sobre la libertad de los
pájaros que sobrevuelan todos los obstáculos mantuvo a su joven audiencia
embelesada a lo largo de la campaña. Después, voluntarios de Sharek, el Forum
Palestino de la Juventud, motivaron la participación de los niños con divertidas
actividades y distribuyeron una variedad de materiales interactivos, incluyendo
posters con pegatinas del continente europeo donados por la Unión Europea y
un póster de cartulina para colorear que representaba el número sesenta con imágenes
de la vida en los campos de refugiados. Nadie se quedó de manos cruzadas.
Sesenta años después de que la ONU se pusiera manos a la obra para abordar el destino de los desposeídos, tenemos que admitir que la injusticia perdura.
Karen AbuZayd, Comisionada General de UNRWA, en The Guardian, martes 8 de diciembre 2009
Un día como hoy hace sesenta años, la Asamblea General de las Naciones Unidas votó a favor de la existencia de una agencia temporal conocida como UNRWA, la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Medio. La labor de la UNRWA era ocuparse de las consecuencias humanitarias de la desposesión de alrededor de 750.000 refugiados palestinos quienes, debido a la guerra de 1948 en Medio Oriente, se vieron forzados a abandonar sus hogares y a huir de la tierra de sus ancestros. Justo dos décadas más tarde, la Guerra de los Seis Días generó otra sacudida de violencia y desplazamientos de población forzados, culminando con la ocupación del territorio Palestino. Aún hoy todos los palestinos y los refugiados palestinos soportan el angustioso exilio. La ocupación del territorio palestino continúa, no hay un Estado Palestino, y no existen ni los derechos humanos ni las libertades fundamentales a las que de acuerdo con la legislación internacional tienen derecho los Palestinos.
La Junta de Andalucía colabora con UNRWA para mejorar la salud materno-infantil en los campamentos de refugiados de Palestina. La Ayuda, que alcanzará a 800.000 mujeres, promoverá una maternidad saludable.
Dª Karen Koning Abuzayd, comisionada general de la Agencia de Naciones Unidas para los refugiados de Palestina, UNRWA, y D. Antonio Ávila, consejero de la Presidencia de la Junta de Andalucía, han suscrito un memorando de entendimiento mediante el cual se regulariza la colaboración de la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional al Desarrollo (AACID) en los programas de acción humanitaria que contribuyan a mejorar las condiciones de vida de la población refugiada palestina en los campos de Gaza y Cisjordania, así como Líbano, Siria y Jordania.