| Las Mujeres de Yarmouk toman las riendas de su futuro |
|
|
| Sábado, 09 de Mayo de 2009 |
|
El Centro de Programas para Mujeres (WPC en sus siglas en inglés) de Yarmuk es uno de los proyectos con mayor éxito de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Siria. Dirigido por un vibrante grupo de voluntarias, el Centro tiene como objetivo desarrollar la capacidad económica y social de las mujeres en Damasco. Según explica Najah Zagmat, trabajadora social de la UNRWA para el desarrollo comunitario en Yarmuk; “El Centro ofrece oportunidades y una formación profesional para luchar contra la marginalización y las desventajas que sufren las mujeres […]. Las ayudamos a hacer frente a la pobreza, a la discriminación, a la ignorancia e incluso a la violencia doméstica”. Desde el año 2000, el Centro ha sido un punto de encuentro para las mujeres palestinas de Yarmuk, el mayor campo de refugiados en Siria. “Es el único lugar donde mi marido me permite ir sola […]” dice Aala de 35 años.Exclusivamente para mujeres, el
Centro de Yarmuk es un espacio para la amistad donde se eluden las
sensibilidades sociales y los temas de género relacionados con la comunidad
palestina. Según Amneh Saqer, Jefa del Programa de Servicios Sociales y Ayuda
de la UNRWA, esta sensación de seguridad es la razón por la que el Centro es
tan popular entre las mujeres de Yarmuk. “Ellas confían en nosotros y creen
que podemos resolver sus problemas. De lo que pueden estar seguras es que
escucharemos sus necesidades”.
No obstante, en el año 2003, el
Centro se topó con un gran obstáculo, tal y como explica Saqer; “Desde la
guerra en Iraq, la población del campo de Yarmuk ha crecido vertiginosamente y
el Centro se ha desbordado por completo”. De acuerdo con la Agencia de
“Evaluación de Necesidades de Yarmuk” las mujeres palestinas son un grupo
particularmente vulnerable en el campo. Esto se debe al desempleo, a la
carencia de oportunidades, a la restricción de movimientos, a la pobreza y al
analfabetismo que se da entre ellas. El 24% de las jóvenes entre 15 y 28 años
no han tenido ningún tipo de educación o solo han accedido a la educación
primaria. Como comenta Najah Zagmat; “Una combinación de estos factores ha
traído a estas mujeres a nuestro Centro y nos ha forzado a ampliar el edificio
con nuestras propias manos”. Sin embargo, recientemente, la
imperante necesidad de construir en los centros ha sido paralizada por la
carencia de un permiso oficial. Según Zagmat; “Nuestra situación está
empezando a ser difícil. El edificio no está adaptado para un aumento
considerable de mujeres y niños. Con todo, incluso con nuestra capacidad
limitada estamos preparadas para trabajar en dos turnos -con una guardería por
la mañana y un Centro de Formación Profesional por la tarde-. Se necesita
conseguir un nuevo espacio urgentemente”.
|


Actualidad 







Las mujeres palestinas del campo
de Yarmuk construyen con sus propias manos una nueva estancia para su Centro; “Es
un trabajo duro, pero merece la pena”. Como dicen, la necesidad es la madre
de la invención. Sin recursos suficientes para cubrir las necesidades de sus
alumnos decidieron poner remedio ellas mismas al poco espacio que tenían. “No
había tiempo que perder” dice Mayda al-Hajj uno de los miembros del Comité
Central; “¿Qué harías en nuestro lugar? ¿con una creciente demanda y sin
recursos externos?”.