| Tragedia en tres frentes: pobreza, asedio y desplazados |
|
|
| Miércoles, 29 de Noviembre de 2006 |
Al oeste de Ciudad de Gaza se encuentra el campo de refugiados de Al- Shati, donde la pobreza se refleja en las caras de los refugiados de Palestina que lo habitan. De pie junto a los trozos de tela deshilachados-que una vez fueron prendas de ropa- secándose, Ashraf de 32 años sonríe irónicamente cuando le preguntamos acerca de su trabajo y su sueldo. Ashraf, padre de tres niños, remarca: "Es la pregunta mas extraña que he oído en mucho tiempo". Nos recomienda que no le hagamos esta pregunta a ningún otro residente del campo, ya que no recuerda que nadie de su vecindario haya tenido trabajo en años. "Solía trabajar como sastre en una fabrica de Gaza hasta que el patrón se fue a la ruina y docenas de trabajadores perdieron su trabajo. Desde entonces paso el tiempo entre mi casa y la calle". Pasándose de mano en mano nerviosamente unas cuentas, Ashraf arroja luz sobre la situación del campo. "Hemos conocido el desempleo y la pobreza desde que nacimos en este lugar miserable. Somos "Todo comienza cuando uno no es capaz de cumplir las demandas de sus hijos que acuden al colegio a diario". "Su alegría ante la vida, su inocencia, su niñez, todo les ha sido robado" explica. Ashraf continua: "Cuando te sientes incapacitado, a pesar de tu capacidad de trabajar, y cuando tienes que esperar a que haya oportunidades de trabajo de emergencia para poder alimentar a tus hijos, te empiezas a preguntar que haces aquí y cuanto tiempo continuará esta situación". Ashraf hace una pausa y llama a un amigo. Una irónica sonrisa recorre su cara: "Me están preguntando sobre el empleo, Samir. Sobre trabajos y la vida en Gaza".
Añade:"Desde que se nos han cerrado las puertas al mercado laboral israelí, nuestra situación ha ido empeorando día tras día. Gaza no puede absorber al gran número de trabajadores que solían estar empleados en las fábricas, la construcción y las granjas israelíes. Personalmente, solo recuerdo haber encontrado trabajo durante unos días en los últimos cinco años". "Estamos muy cansados y hemos perdido toda esperanza de mejorar" añade. "Pero estamos mejor que la gente de Beit Hanoun, que comparte el mismo sufrimiento, pero que, además, tienen el sufrimiento añadido de los bombardeos, la muerte y la destrucción". Fayez, de 42 años y padre de tres hijos, dice: "cuando veo miles de niños yendo al colegio cada mañana, me pregunto que clase de futuro les espera cuando sus padres no pueden proporcionarles uno". "Incluso el mar adyacente a nuestro campo esta sitiado" dice, estimando que el 90 por ciento de los residentes del campo esta sin trabajo y dependen de la asistencia que les proporciona la UNRWA u otras fuentes. "Ni siquiera los pescadores pueden pescar". Mohammed, un taxista de 40 años del campo de refugiados de Yabalia, nos explica que la mayoría de los jóvenes palestinos buscan trabajo como taxista, lo que hace la profesión más difícil y con menos beneficios.
Mohammed querría ver a la UNRWA volver al sistema de distribución de alimentos de los años sesenta. "Pensábamos entonces que la vida era difícil, pero es peor ahora. Hoy en día, todo el mundo necesita asistencia. Hoy en día somos mas pobres que hace cincuenta años". Efectivamente, más del 80 por ciento de la población de Gaza depende de la ayuda proporcionada por la UNRWA. Añade, "El problema es que no sabemos a donde nos dirigimos y no podemos escapar de esta gran prisión llamada Gaza". "Aquí no hay trabajo, ni vida, ni agua, ni electricidad, ni esperanza". Ali tiene 29 años y se graduó en la Universidad Al-Azhar hace tres años. Su único deseo es levantarse pronto por la mañana e ir a trabajar- cualquier tipo de empleo- o como el lo describe: "cualquier trabajo que me haga sentirme como un ser humano". "Solo pedimos un trabajo, un empleo. Lo que necesitamos no es más que un trabajo para ser productivos. Por qué no nos dan oportunidades en el extranjero mientras Israel insista en denegarnos trabajo?". "No quiero caridad" enfatiza "Odio la mendicidad encubierta que llaman "asistencia". Nos han convertido en mendigos- a niños y adultos por igual". "No puedo casarme ahora y no tengo la valentía de pedírselo a ninguna chica porque estoy sin empleo, mi padre esta desempleado y todos mis hermanos están desempleados, menos uno que trabaja en la policía y que no ha recibido su sueldo en meses" lamenta Ali.
Los testimonios de los habitantes del campo de refugiados de Al- Shati- Asharaf, Samir, Fayez, Ali y Mohammed- reflejan varias caras del prisma de la pobreza que afecta a más del 87 por ciento de palestinos en la Franja de Gaza, según muestran encuestas recientes. Uno sólo puede esperar que la situación socio- económica, al igual que la seguridad en general, mejoren en un futuro cercano, para así poder ver reflejadas en las caras de los refugiados de Palestina la realización de su verdadero potencial y bienestar en vez de la pobreza y la violencia que sufren. |

Actualidad 








como nuestros padres, y me temo que nuestros hijos serán como nosotros"
Samir, de 47 años, responde: "Tengo ocho hijos, el mayor estudiando en la universidad. Durante los últimos ocho años he estado desempleado. Vivimos gracias a ayudas sociales de diferentes fuentes".
"Es lógico que todo el mundo aspire a trabajar como taxista?" pregunta retóricamente. "Incluso vehículos privados transportan pasajeros últimamente. Lo más que puedo esperar sacar en un día es 40 NIS (unos 9 dólares). Puede esto proveer a una familia de ocho miembros?".
En una sociedad tradicional donde se espera que los hombres sean los que provean, casarse, pagar la boda y la casa- casarse es un rito muy costoso- quedarse soltero es no solo un paso atrás sino que también indica la fractura sin precedentes en el tejido social de Gaza.